Agosto 9, 2008...7:37 pm

¡MÍRAME, TONTO!

Saltar a Comentarios

Esa podría ser la frase que describiera el recital de fútbol ofrecido por el Sevilla, mi Sevilla, nuestro Sevilla, en el partido disputado ante el Arsenal (repleto de suplentes, pero con suplentes como el portero, me hago yo un equipo de Champions), en el segundo encuentro del Trofeo LG Amsterdam.

Unas bandas compuestas por Navas y Capel, que siguen demostrando que la carretera de Utrera ha sido, es y seguirá siendo la más importante y grande de todas las carreteras futbolísticas del mundo, ayudados en los laterales por Konko, que demuestra solvencia y rapidez en sus entradas junto a Crespo en la contraria, que parece haber recuperado la forma perdida la campaña anterior, después de que un futbolista le quitara la cara a codazo limpio.

Pero que las bandas son sublimes, lo sabemos los sevillistas y los no sevillistas desde siempre. Lo que importa ahora es hablar de lo que tenemos este año, que nos faltó el anterior. Y es que Poulsen la camapaña pasada no ofreció la garantía suficiente y tuvo que ser Keita quien en la mayoría de ocasiones, supliera su falta de acierto. Este año, parece ser que con la imagen renovada de Maresca (si se dedicara a templar el fútbol como sabe y a ofrecer su calidad sin buscar florituras innecesarias sería mucho mejor) y el gran acierto en el fichaje del escuálido Romaric (parece mentira la recuperación física de este jugador que llegó con mucho peso), anticipándose en cada una de sus acciones, ofreciendo el pase acertado, rematando a portería con acierto, hacen presagiar un centro del campo mucho más completo y contundente que la campaña anterior.

Y no solo eso. A Kanouté y Luis Fabiano seguimos teniéndolos, pero es que este año, hemos fichado a dos delanteros. Koné y Chevantón. El primero está demostrando unas ganas por hacerse un hueco en Nervión que no deja lugar a dudas, desplegando su poderó físico por gran parte del terreno de juego, ayudando en el corte y centrado en su faceta atacante, aunque aún le falta definición. Y el segundo, a ese a quien seguiré defendiendo pase lo que pase y pese a quien le pese, está en plena forma, enchufado como el que más y con unas ansias de gol que nadie puede con él. No importa que entre en el munito 1 o que lo haga en el 80, no le preocupa ser titular o suplente, tiene asumido su papel, y se parte la cara por seguir demostrando que tiene hueco en la plantilla de Jiménez. Y para mí lo tiene. Porque lo ha demostrado, porque sigue siendo quien defiende los colores de mi Sevilla y mi escudo como el primero, y porque si está al nivel de ahora mismo, nadie va a dudar que es el tercer delantero de un Sevilla que está completando una pretemporada clamorosa.

Y por último, porterio teníamos. El gran Andrés Palop. Pero es que ahora tenemos. Seguimos con el gran Andres Palop y además contamos con el que será el portero de mi Sevilla titular de aquí a muy poco tiempo. Javi Varas, sí señor. Ha tenido que pasar casi una década para que un portero de la carretera de Utrera cogiera la portería del mayor equipo de Andalucía, pero no tengo ninguna duda que será así. Javi Varas se convertíra en indiscutible, cuando Andrés Palop abandone o deje nuestras filas (porque así lo exija el fútbol o la necesidad de cambio), pero lo hará con las prestaciones y el aprendizaje, que le dió no solo Palop, sino el haber mamado cantera. Me llena de alegría saber que nuestra portería va a estar defendida por un canterano. Ya era hora, desde Monchi no tuvimos otro. Y este es grande. Muy grande.

En definitiva, me despido ya, hoy tenía que postear porque el fútbol lo merecía, porque el partido lo requería y porque la imagen de mi Sevilla me lo ha puesto fácil. Ahora, a ver partidos de pretemporadas de nivel B, de trofeos menores y de andalucismos absurdos. Ahora a ver qué juego despliegan otros, que nosotros ya hemos mostrado nuestras credenciales por el mundo. Empezamos a esperar la Liga con ganas. Queda poco.

Escribe un comentario